"Mira hacia arriba, estoy en el cielo/Tengo cicatrices, que no pueden ser vistas" (Look up here, I'm in heaven / I've got scars, that can't be seen')." (de "Lazarus")
Hoy estamos de luto por el fallecimiento de David Robert Jones (Londres, 8 de enero de 1947 - Nueva York, 10 de enero de 2016).
Tres días (o dia y medio) antes de morir, ésto es, dos días después de cumplir 69 años, David Bowie lanza "Blackstar", del cual ya nos había adelantado dos temas en sendos videoclips enigmáticos, oscuros...ya dije enigmáticos...pues...intrigantes...cargados de símbolos. Hay que prestarles mucha atención.
DAVID BOWIE - BLACKSTAR
El disco físico, el cd aún no lo tenemos entre manos, pues estará disponible en el sitio desde el 14, pero ya bajamos - legalmente desde luego - los mp3s y un pdf con el arte del álbum. Ahora nos toca hacer una escucha "profunda" del álbum como un todo, de las músicas y sus letras. Nos apresuramos a publicar la entrada sobre el disco antes de haber, digamos, "digerido" adecuadamente el contenido, conmovidos sinceramente y al mismo tiempo sorprendidos por la partida inesperada de éste gran artista británico.Perdón, de éste gran Artista británico. De ahí que en principio sólo podemos decir que a nivel general las canciones nos gustan, nos gusta ese Bowie oscuro, experimental, climático, que, como él mismo dijo, ha querido alejarse en éste trabajo del "rock"como concepto. La portada, excepcionalmente, no tiene una foto del artista.
DAVID BOWIE - LAZARUS
"Este ideograma preside un disco sorprendente que suena mucho más urgente, contemporáneo y elíptico que el álbum con el que Bowie regresó en 2013, "The Next Day", un álbum que cayó inesperadamente del cielo", escribió Kitty Empire, del diario británico The Guardian. "Blackstar", indicó Empire, "está bañado con su distintiva voz melódica y con su instrumento preferido de los 80: el saxofón". El giro al jazzPara su producción, Bowie buscó ayuda de artistas reconocidos en el mundo del jazz, entre ellos el saxofonista neoyorkino Donny McCaslin. Se les unieron el pianista Jason Linder y el bajista Tim Lefebrve. Una tienda de discos en JapónImage copyrightEPA Image caption En esta tienda japonesa, uno de los clientes oye el último disco de Bowie. La canción "Blackstar" de Bowie es considerada por los expertos como una hazaña épica de jazz de 10 minutos. "Si hubiéramos empleado a los antiguos músicos de David, tendríamos gente de rock tocando jazz. Y con gente de jazz tocando rock, le damos la vuelta", le indicó Visconti a la revista musical Mojo en noviembre de 2015. La inspiración de Bowie para hacer su último álbum, le dijo Visconti en noviembre a la revista Rolling Stone, fue Kendrick Lamar, un cantante californiano vanguardista y su producción "To Pimp A Butterfly". "Estuvimos escuchando mucho a Kendrick Lamar (…) Nos encantó el hecho de que Kendrick era de mente abierta y que no había hecho un disco solo de hip hop", le dijo Visconti a la revista. "El objetivo de muchas maneras era evitar el rock and roll", señaló el músico. El giro se dio y el resultado fue la última obra de David Bowie. (http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/01/160111_blackstar_bowie_david_ultimo_album_mr)
DAVID BOWIE - DOLLAR DAYS
DAVID BOWIE - SUE (OR IN A SEASON OF CRIME)
DAVID BOWIE - I CAN´T GIVE EVERYTHING AWAY
Otro enlace: http://www.dailymail.co.uk/news/article-3393599/Look-m-heaven-David-Bowie-s-haunting-lyrics-song-Lazarus-appear-farewell-thoughts-man-knew-dying.html
¡HASTA SIEMPRE, DAVID BOWIE!
"BONUS TRACKS" del post en homenaje a un gran artista:
Acabo de leer hoy una nota muy interesante de Ariel Torres, el columnista de informática (y ocasionalmente buena música...) de La Nación, de Argentina, lo que me inspiró a reproducirla aquí como pretexto para homenajear en una entrada a uno de los discos de jazz que más aprecio de mi pequeña discoteca.
KEITH JARRETT - THE KÖLN CONCERT
PROGRAMA Todas compuestas durante el concierto por Keith Jarrett: Parte I – 26:02 Parte II A – 14:55 Parte II B – 18:14 Parte II C – 6:57
The Köln Concert es una grabación del renombrado pianista de jazz Keith Jarrett lanzada por la discográfica ECM en 1975. En este disco, Jarrett realiza improvisaciones solistas en el "Cologne Opera House" en Köln, Alemania. Este álbum es uno de los álbumes de jazz más vendidos de la historia, y sin dudas el álbum de jazz solista con mayores ventas de toda la historia. El concierto está dividido en tres partes, cada una con una duración de 26, 34 y 7 minutos, respectivamente, aunque hay versiones actuales que entregan el concierto completo sin divisiones. Debido a que originalmente fue lanzado como un LP, la segunda parte fue dividida en dos segmentos rotulados como "Parte II a" y "Parte II b". "The Köln Concert" fue aclamado por la crítica como una obra maestra que "fluye con el calor humano". Una de las cosas a destacar no sólo de este concierto, sino de toda la obra de Jarrett, pero que se distingue claramente en esta pieza en particular, es su habilidad para producir un aparentemente ilimitado material de improvisación sobre una base de uno o dos acordes por prolongados períodos de tiempo. Por ejemplo, en la "Parte I", Keith pasa casi 12 minutos suspendiéndose entre los acordes Am7 (La menor séptima) y GM (Sol mayor), en algunas ocasiones con una tranquila lentitud, en otras con una sensación de rock blusero. Además, durante los últimos 6 minutos de la "Parte I", improvisa únicamente sobre la base de AM (La mayor). Como estos hay otros tantos ejemplos en este mismo concierto, que dan cuenta de esta especial habilidad de Jarrett. Manuel Barreco ha publicado una transcripción del concierto en una versión para guitarra criolla. En el año 2006 el pianista polaco Tomasz Trzciński publicó su nueva interpretación del "The Köln Concert" en su disco "Blue Mountains" (Wikipedia)
De cómo aprendí el lenguaje secreto de los pianos
Un concierto en Colonia, Alemania, un encuentro inesperado, una revelación y una lección de Navidad Ariel Torres LA NACION SÁBADO 02 DE ENERO DE 2016 (http://www.lanacion.com.ar/1858286-de-como-aprendi-el-lenguaje-secreto-de-los-pianos)
Siempre he creído que es en las condiciones más adversas cuando más podemos brillar. Hay muchas historias que demuestran esta hipótesis, pero hay una que es particularmente deliciosa. Me refiero al Concierto de Colonia (Köln Concert), de Keith Jarrett, una de las obras más populares y aclamadas del jazz. Registrado en vivo con un par de micrófonos Neumann y un estudio de grabación portátil de Telefunken, el Concierto de Colonia, aunque no se note, aunque nadie lo habría notado si el mismo Jarrett no le hubiera contado la historia a Don Heckman, fue el resultado de una lamentable cadena de eventos desafortunados.
Jarrett en el Carnegie Hall (New York) en 2010; el piano es un Steinway & Sons.Foto:Joshua Bright/The New York Times
El primero de esos eventos tiene que ver con el piano en sí. Jarrett había pedido un Bösendorfer Imperial para ejecutar esa noche en Colonia, Alemania. Pero alguien de la Opera metió la pata y creyó que el Bösendorfer que ya tenían en el teatro era el que habían solicitado. No, ni cerca. Cuando, una hora antes del concierto, Jarrett subió al escenario se encontró con "un piano que no era del tamaño correcto y sonaba como un clavecín eléctrico modificado". No era un Imperial, y tampoco podían obtener uno. No porque no existiera, ¡sino porque el flete ya se había ido!
El Bösendorfer con el que se enfrentaba Jarrett para ejecutar un concierto que empezaría a las 11 y media de la noche, y con el que concluirían varios días de mal dormir (imagino su humor), tenía, a su juicio, agudos débiles y graves insulsos. El Imperial, conocido también como 290, es, en cambio, una bestia de 552 kilos y 97 teclas, en lugar de las 88 usuales; esas 9 adicionales están, precisamente, a la izquierda, en los bajos.
Jarrett confiesa que estaba furioso y que con su productor -Manfred Eicher, que seis años antes había fundado el sello discográfico ECM- profirieron unas cuantas palabrotas. No era para menos. Sopesó la alternativa de cancelar el concierto, pero el equipo de grabación ya estaba instalado y tomó la primera decisión sabia de esa noche: tocaría igual y registrarían el concierto "al menos para ellos mismos". Entonces se fueron a comer.
En el restaurante tardaron una eternidad en atenderlo y la comida no le gustó. Así que, más o menos una hora después, se subió a tocar con "ese instrumento tan terrible", muerto de sueño y sin haber casi comido. Pero 1400 personas habían pagado por ver y oír al gran Keith Jarrett y eso, de cierto modo, le hizo las cosas más fáciles. Cambió de partitura, por así decir, y tomó la segunda decisión sabia de esa noche: improvisaría una obra basándose en las fortalezas de ese piano inesperado, y esto lo condujo a una ejecución original, innovadora y única.
Jarrett no recuerda que las primeras notas que toca en su concierto imitan las campanas de la Opera de Colonia cuando llaman a volver a la sala. En el disco, uno de los primeros 11 CD que tuve, allá en 1986, se oyen las risas de algunos oyentes, que toman ese fraseo inicial como una broma. Famoso por su intolerancia con las toses y otros sonidos provenientes del público, es raro que no se haya ofendido.
Ocurre que estaba concentrado, tomándole el pulso a ese piano inaceptable, dándose cuenta de que iba a tener que medrar en los registros medios y arreglárselas como pudiera para extraerle graves. Pero quizás estaba haciendo algo más, quizás estaba entendiéndose con el instrumento, llegando a un acuerdo con él, prometiéndole que esa noche brillarían juntos, que lo haría célebre, que durante los siguientes 66 minutos y 5 segundos dejaría de ser el segundón, el piano que tal vez se usaba para ensayar o como muleto. Estaba comunicándose, acaso, en ese lenguaje secreto que tienen los pianos.
Había sido una mala semana, una mala noche, un mal día, una mala comida y tenía que tocar con un mal piano (en realidad, es muy pero muy difícil que un Bösendorfer sea un mal piano; pero no era el que había pedido). Y pese a todos estos contratiempos, el Concierto de Colonia resultó ser una de esas obras que pueden oírse mil veces y jamás defraudan. Con el tiempo, se convirtió en el disco más vendido de Jarrett.
Conocí la historia del Concierto de Colonia muchos años después de haberlo escuchado por primera vez, y entonces lo puse de nuevo y noté -no sin ayuda- las varias técnicas que Jarrett había puesto en práctica para sacarle a ese piano tanta belleza. Ahí, luego de cientos de veces de oírlo, atando cabos, empecé a darme cuenta de algo.
Después de Navidad
Siempre he querido tener un piano. Pero como lo urgente le quita tiempo (y recursos) a lo importante, y como soy de los peores intérpretes del distrito, me resigné a los más livianos y accesibles teclados electrónicos. Son programables, además, con lo que mataba dos pájaros de un tiro.
Por supuesto, he tocado pianos verticales en casas de amigos, pero la única vez que tuve a mano uno de cola fue hace muchísimos años, más de 35, y estaba bajo llave. Era un Steinway & Sons, la otra gran marca, junto con Bösendorfer.
Así que he convivido exclusivamente con teclados electrónicos. He tocado muchísimo, porque me cura, porque es una forma de la felicidad. Mal, pero mucho. Y siempre con esos teclados que Jarrett desprecia sin circunloquios.
Nunca entendí este desprecio. Suponía que la diferencia entre un sintetizador y un piano de verdad era más bien subjetiva. Tenía el prejuicio de que ese prurito de los grandes intérpretes respecto del modelo exacto de instrumento tenía que ver más bien con el sonido, con la calidad del sonido. Y, por mi tendencia natural a privilegiar el progreso técnico, daba por sentado que este año o el que viene un instrumento digital lograría emular con exactitud absoluta ese sonido que Jarrett buscaba en el 290 esa noche de enero de 1975.
Pero nada de esto es ni remotamente cierto.
Cada tanto, voy a una casa que vende pianos en la calle Sarmiento. Miro, charlo con el vendedor, pruebo un poco de cada uno y pregunto los precios. Ensayo para el día en que finalmente me compre un piano. Luego, sigo viaje y postergo la decisión. Es uno de esos pequeños rituales secretos que todos tenemos y que nos resulta imposible explicar.
Es asimismo un rito que cursó sin cambios durante más de dos décadas. En mi experiencia, cada piano sonaba diferente, y creía, empecinado, en que ésa era toda la historia. Más caro, mejor sonido y mejores mecanismos. Simple.
Este lunes decidí, de nuevo, entrar en esa casa de música. Como siempre, pedí permiso y me puse a tocar y probar. Estaba en eso cuando llegué a un piano de un cuarto de cola. Abrí la tapa y pulsé un acorde, prestando atención al sonido. Pero esta vez ocurrió algo por completo diferente. Retiré un poco la mano y me quedé paralizado. Había sentido algo físico, algo animal en ese instrumento, algo que nunca antes había experimentado. Percibí que el piano me había devuelto el apretón, que no sólo había pulsado sus teclas, sino que las teclas me habían tocado a mí.
Estaba pasmado, con la mano todavía sobre el teclado, indeciso, un poco aturdido. Pulsé de nuevo. La misma sensación, como la de darle la mano a alguien, esa clase de reciprocidad. ¿Qué es esto -me pregunté-, qué piano es éste? Estaba de pie y me tuve que agachar un poco para ver la marca. Era un Steinway & Sons.
Volví a tocarlo, abrumado. Ejecuté una melodía, lentamente, con mi impericia habitual, y tuve la sensación, clara y distinta, de que el piano estaba corrigiéndome, ayudándome, indicándome por dónde ir, cambiándome. Estábamos conversando. Estábamos conectados.
Me fui a los otros pianos, los más modestos, y si bien todos sonaban diferente, hablaban el mismo lenguaje. Respondían, devolvían el toque. No era un mero rebotar a resorte. Era algo más, era una forma de vincularse. Lo hacían quizá con menos claridad, y por eso (y por mi escasa formación musical) nunca lo había notado. Sólo cuando, sin saberlo, tomé contacto con un instrumento prodigioso como ese Steinway pude abrir los ojos.
Miré alrededor y ya no pude volver a ver todos esos pianos como simples cosas, como mecanismos de percusión y cuerdas. Me parecieron expectantes, pero con una paciencia añosa. No quiero ensayar la prosopopeya aquí. De momento, al menos, no les atribuyo conciencia o alguna clase de tristeza, debida, claro, a las escasas visitas que reciben en estos tiempos de silicio. Pero sí advertí -como nunca antes- que estaba rodeado de ejemplares únicos. Que por eso Jarrett encuentra inaceptable los instrumentos electrónicos, fabricados en serie, todos iguales, todos idénticos, como automóviles o refrigeradores. Y que por eso es verdad lo que aconsejaba el genial Brian Eno, que cuando algo se descompone en un sintetizador hay que dejarlo así, sin reparar, porque de ese modo la máquina va cobrando personalidad, va diferenciándose, va volviéndose única.
Regresé a casa un poco más tarde de lo habitual. Pasé al lado de mis sintetizadores, pero no los encendí. Pulsé unos acordes. No había sonido ni había reciprocidad. Estaban doblemente mudos. Apagados. Caí en la cuenta de que no podés apagar un piano. Uno de verdad, quiero decir. O un saxo. O una guitarra; incluso una guitarra eléctrica. Simplemente, no podés apagarlos.
Oh, sí, claro, hay teclados electrónicos que emulan el peso de las teclas de un piano real, y por supuesto son capaces de detectar con cuánta fuerza las presionamos (eso se llama velocidad, en la jerga). Pero es nada más que eso, una simulación. La miríada de piezas de metal y madera, construidas y ensambladas a mano, suma perfecta de mil imperfecciones, las cuerdas irrepetibles, la memoria obstinada de los mecanismos que hacen algo en lugar de fingir que hacen algo, todo eso les da a los instrumentos acústicos una cualidad que a la electrónica le resulta inalcanzable y, lo que es peor, le es ajena.
No renegaré de la venerable tradición que se inició con Robert Moog, e incluso antes, y seguiré programando mis sintetizadores con la misma pasión que cuando me inicié en tales prácticas, a los 18 años. Pero estos días he aprendido una lección de humildad. Un instrumento electrónico puede hacer muchas cosas, muchas de verdad, pero nunca va a darte un apretón de manos.
Les deseo a todos un gran 2016, próspero, sobre todo, en vida y experiencias. Nos vemos a la vuelta de mis vacaciones, en febrero.
A pocas horas de terminarse el año, se me ocurrió hacer una entrada, así, a las prisas, con algunas cosas que musicalmente me llamaron la atención durante el año.
Selección incompleta, variada y hecha a las prisas, reitero.
Una de las mejores figuras del dance actual, que ha demostrado muy buen gusto al componer sus hits bailables, en 2015 lanzó su segundo álbum, "Stories".
Éstas son dos de las canciones más difundidas, muy buenas y acompañadas también de videoclips promocionales interesantes:
AVICII - FOR A BETTER DAY
AVICII - WAITING FOR LOVE
El padrino y abuelo de la música disco electrónica regresó con álbum propio tras el tirón de su colaboración con Daft Punk.En la placa cuenta con diversas colaboraciones de figuras de hoy, incluída la ya legendaria diosa australiana del pop y el dance.
GIORGIO MORODER - 74 IS THE NEW 24
GIORGIO MORODER Y KYLIE MINOGUE - RIGHT HERE RIGHT NOW
El duo británico que más química demuestra con la electrónica también pisó el 2015 con fuerza.
Siempre lo de ellos es...de lo mejor.
THE CHEMICAL BROTHERS - GO
La excelente banda teutona de synth pop también hizo algo nuevo en el año.Su carta de presentación, aquí:
BEBORN BETON - LAST DAY ON EARTH
"Paper gods" es el nombre del álbum qué ésta banda, para mí una de las que mejores ha llegado y resistido hasta hoy desde la década prodigiosa en que surgieron.Bien acompañados en la siguiente canción, sin duda.
DURAN DURAN - PRESSURE OFF (FEAT.JANELLE MONÁE, NILE RODGERS)
Me voy a la otra esquina, a la esquina de los dinosaurios vivos del rock and roll, ya que vuelven los zombies con un decente larga duración más que recomendable.Aquí, el tema que prometedoramente abre su último trabajo de estudio.
THE ZOMBIES - MOVING ON
Jeff vuelve a tirar de la nave ELO y en su nombre saca otro lp de la manga "Alone in the universe".
Fiel a su estilo y fiel a los Beatles, o sea, como siempre.Más de lo mismo, talvez, pero siempre excelente.Es lo suyo.
JEFF LYNNE´S ELO - WHEN I WAS A BOY
La edición especial de "Rattle that lock" fue el regalo que elegí para mi hija en su último cumpleaños.Me quedo pendiente dedicarle una entrada, pues lo merece por razones obvias.
Es Gilmour, no hace falta agregar nada más.De momento.
DAVID GILMOUR - RATTLE THAT LOCK
DAVID GILMOUR - TODAY
Tendría mucho más para comentar de lo que ha sido lanzado en el año, pero lo que no tengo ahora es más tiempo de modo que
FELIZ AÑO NUEVO 2016 PARA TODOS
Y ojalá el año que comienza tengan ganas de venir por éste humilde blog de un servidor.
El tercer álbum de la banda synthpop Alphaville es una delicia y contiene algunas de las mayores joyas pop de la misma ("Summer Rain" o "Romeos" han sido de mis favoritas durante años), elegantes piezas siempre vestidas de gala con la magnífica voz de Marian Gold como sello distintivo, y una cuidada producción.
SUMMER RAIN
Fue producido por la banda junto al legendario músico electrónico Klaus Schulze, quien integrara Ashra Tempel y Tangerine Dream; y también participa como guitarrista Manuel Göttsching (también de Ashra Tempel).
ROMEOS
El resultado es una colección de canciones de pop elegante y sumamente agradable y aunque no tuvo un éxito masivo y se alejó de los hits eurodisco de sus primeros tiempos, sí fue elogiado por la crítica y apreciado por un buen número de fans hasta hoy.
FOR A MILLION
MIDDLE OF THE RIDDLE
SHE FADES AWAY
Se acompaño de un vídeo, "Songlines"conteniendo videoclips de nueve canciones del álbum, dirigidos por diferentes realizadores internacionales.
PATRICIA´S PARK
TRACKLIST
01 Summer Rain4:10
02 Romeos5:29
03 She Fades Away4:57
04 The Mysteries Of Love4:55
05 Ariana3:42
06 Heaven Or Hell3:27
07 For A Million6:09
08 Middle Of The Riddle3:19
09 Patricia's Park4:12
10 Anyway2:48
CREDITOS
Instruments: Ricky Echolette
Mixed By: Bernhard Lloyd, Klaus Schulze
Producer: Alphaville, Klaus Schulze
Synthesizer [Machines]: Bernhard Lloyd
Vocals: Marian Gold
Guitars: Blacky Schwarz Ruszczynski, Micael Ryan, Eff Jott Krueger, Manuel Goettsching
Backing vocals: Miriam Stockley, Mae McKenna, Patti Calore, The Lunapark Office Choir, Gabi Becker
String arrangement: Rainer Bloss, Klaus Schulze
Crescendo guitar: Kenneth Ward
Saxophones: Thomas Keller, Friedemann Graef
Drums, additional percussion: Hansi Behrendt
Double bass: Ernst Deuker
Vocoder voices: Julie Ocean
Trumpet: Michael Junker
String and brass arrangement: Rainer Bloss
Cuando el mundo se sumió en la vejez, y la maravilla rehuyó la muerte de los hombres; cuando ciudades grises elevaron hacia cielos velados por el humo torres altas, temibles y feas, a cuya sombra nadie podía soñar sobre el sol ni las praderas floridas de la primavera; cuando el conocimiento despojó a la tierra de su manto de belleza, y los poetas no cantaron sino a distorsionados fantasmas, vistos a través de ojos cansados e introspectivos; cuando tales cosas tuvieron lugar y los anhelos infantiles se hubieron esfumado para siempre, hubo un hombre que empleó su vida en la búsqueda de los espacios hacia los que habían huido los sueños del mundo. Poco hay consignado sobre el nombre y procedencia de este hombre, ya que eso correspondía exclusivamente al mundo despierto, aunque se dice que ambos eran oscuros. Baste saber que vivía en una ciudad de altos muros donde reinaba un estéril crepúsculo; y que se afanaba todo el día entre sombras y alborotos, volviendo a casa por la tarde, a una habitación cuya ventana no daba a campos y arboledas, sino a un penumbroso patio hacia el que muchas otras ventanas se abrían en lúgubre desesperación. Desde ese alféizar no se divisaba sino muros y ventanas, a no ser que uno se inclinara mucho para escudriñar hacia lo alto, hacia las pequeñas estrellas que pasaban. Y dado que los muros desnudos y las ventanas conducen pronto a la locura al hombre que sueña y lee demasiado, el inquilino de este cuarto solía asomarse noche tras noche, escrutando a lo alto para vislumbrar alguna fracción de cosas que estaban más allá del mundo despierto y de la grisura de la elevada ciudad. Con el paso de los años, fue conociendo a las estrellas de curso lento por su nombre, y a seguirlas con la fantasía cuando, con pesar, se deslizaban fuera de su vista; hasta que al fin su mirada se abrió a la multitud de paisajes secretos cuya existencia no llega a sospechar el ojo mundano. Y una noche salvó un tremendo abismo, y los cielos repletos de sueños se abalanzaron hacia la ventana del solitario observador para mezclarse con el aire viciado de su alcoba y hacerle partícipe de sus fabulosa maravilla. A ese cuarto llegaron extrañas corrientes de medianoches violetas, resplandeciendo con polvo de oro; torbellinos de oro y fuego arremolinándose desde los más lejanos espacios, cuajados con perfumes de más allá de los mundos. Océanos opiáceos se derramaron allí, alumbrados por soles que los ojos jamás han contemplado, albergando entre sus remolinos extraños delfines y ninfas marinas, de profundidades olvidadas. La infinitud silenciosa giraba en torno al soñador, arrebatándolo sin tocar siquiera el cuerpo que se asomaba con rigidez a la solitaria ventana; y durante días no consignados por los calendarios del hombre, las mareas de las lejanas esferas lo transportaron gentiles a reunirse con los sueños por los que tanto había porfiado, los sueños que el hombre había perdido. Y en el transcurso de multitud de ciclos, tiernamente, lo dejaron durmiendo sobre una verde playa al amanecer; una ribera de verdor, fragante por los capullos de lotos y sembrado de rojas calamitas...
Feliz como una perdiz, os dejo detalles extraídos de la página web oficial del artista.
JEAN-MICHEL JARRE EPK
JEAN-MICHEL JARRE ELECTRÓNICA 1: THE TIME MACHINE
Opinión personal por Phil Alexandre- Editor Jefe en MOJO
Para Jean Michel Jarre el mundo es sonido. Es algo que ha entendido desde su juventud, a través de influencias familiares, pero sobre todo, a través del auto-descubrimiento. Su acercamiento a la música comenzó en sus años de formación cuando veía las actuaciones del circo desde el balcón del apartamento de sus abuelos en Lyon y era cautivado por todos los sonidos de feria que sonaban a su alrededor. Después llegó la inmersión en el jazz y la música clásica. Para mitad de los años 60, el joven Jean Michel trataba de grabar en cinta los efectos de la música que él estaba haciendo con las combinaciones de ritmo que estaba tocando.
A pesar de tener desde joven una avanzada educación en la música clásica, y haber tocado en varias bandas de rock desconocidas, el momento más importante de la temprana carrera de Jarre llegó en 1969 cuando se unió a Groupe de Recherches Musicales (GRM)– el colectivo experimental parisino, que en ese momento estaba bajo la tutela de Pierre Schaeffer, el padre de la música concreta. Estudiando tres años bajo el amparo de Schaeffer, Jean-Michel desarrolló la idea de que podía crear un puente entre la música concreta, la música clásica, el pop y la escena electrónica emergente. Fue esta visión la que originó Oxygene, su álbum debut en 1976. Curiosamente este álbum fue grabado en el estudio que él había establecido en su cocina en Rue de laTrémoille. El álbum, que no sólo fue pionero por el concepto de grabación casera (ahora un lugar común, entonces era inaudito) sino también por la introducción de sintetizadores a la base principal, acabó vendiendo 18 millones de copias en todo el mundo.
La incansable búsqueda de Jean-Michel ha continuado sin descanso a través de sus 17 álbumes de estudio en los que hemos visto la evolución del sonido y su influencia, siendo reconocido por numerosas generaciones de músicos mientras él mismo es capaz de abrazar la música con sus texturas sonoras. Igualmente, su trabajo precursor ha incluido elementos cruciales para el desarrollo de la música moderna en general y de la música electrónica en particular.
Equinoxe de 1978, por ejemplo, fue compuesto principalmente por secuencias; mientras que en Zoolook vimos el empleo de samplers siendo uno de los primeros en introducir el Fairlight. De hecho, cada álbum tiene su propio sonido, su propia historia y la pasión que el propio Jarre pone en todo lo que hace.
Es esa humanidad la que impulsa sus directos, todos ellos han sido espectaculares desde su debut sin precedentes delante de un millón de personas en julio de 1979, en la plaza de la Bastilla de París como parte de la celebración del Día de la Bastilla.
Desde Pekín y Shanghái (él fue el primer artista del pop occidental en actuar en la China comunista, lo hizo en 1982) hasta Houston, Londres, Moscú y su ciudad natal Lyon, todas las actuaciones de Jarre han sido a gran escala. Con gran capacidad visual, Jarre ha guiado cada producción. A pesar de su tamaño y su indudable ambición, cada show ha sido interpretado como una gran celebración.
El viaje de Jarre a través de la música moderna ha sido único, inspirador y distinguido. Él nunca ha dejado de escuchar los sonidos que le rodean y sobre todo el trabajo de los músicos que admira. Es esta mentalidad abierta, además de su espíritu aventurero, lo que le ha llevado a Electronica; el proyecto que comenzó a gestarse hace cuatro años y que rápidamente tomó vida propia.
«Electronica está basada en la idea de reunir a mi alrededor a personas de diferentes generaciones, personas que me hayan influido y que hayan sido una fuente constante de inspiración, personas que están contribuyendo de una forma u otra a la música electrónica. Es como la selección de un grupo de amigos, personas que comparten una visión similar a la mía» explica Jean-Michel en lo que es su primera aproximación a este álbum. Al dejar a un lado a managers y discográficas, Jean-Michel pudo llamar a los artistas que quería que trabajaran con él, antes de viajar para reunirse con ellos.
«Al principio no tenía ni idea de si este proyecto iba a funcionar, pero todo el mundo con el que hablé me dijo que sí. Fue también muy importante para mí poder viajar a cada lugar para reunirme con todas las personas que han colaborado, tener contacto directo y poder trabajar juntos. El proyecto superó mis expectativas con más colaboraciones de las que había pensado en un principio, así que decidí dividirlo en dos álbumes: Electronica 1 y Electronica 2» dijo Jean Michel hablando del reto que supusieron las más de 30 colaboraciones.
Con su selección de diversos artistas contemporáneos que va desde los legendarios como Tangerine Dream hasta Pete Townshend de The Who o Laurie Anderson, estrellas consagradas como Moby, Vince Clarke de Erasure y Air, a grupos de última generación como Boys Noize, Fuck Buttons y Gesaffelstein, el reto para Jarre era mantener un nivel de coherencia en todo el álbum. Y lo hizo básicamente componiendo las propias canciones para mantener su propio sonido a través de la amplia variedad de ambientes que grabó.
«El proceso que usé casi sistemáticamente con cada canción del álbum, fue componer la canción con cada uno de los colaboradores en mente. El reto era llegar con una demo convincente, pero con espacio para que cada artista colaborador pudiera trabajar en esa canción y poner su personalidad» explicaba del proceso de colaboración.
«No fue algo artificial, no fue como colaborar con artistas simplemente porque me gustaran. Para cada artista, para cada colaborador en este proyecto, hay un por qué, una razón por la que en términos de música, en términos de sonido, de inspiración, esto aporta algo a la música electrónica» afirma. «Toda mi vida y mi carrera como músico están reflejadas en este proyecto a través de los diferentes estilos y facetas de la música electrónica».
Y con todo esto, Jean-Michel te ofrece a ti, el oyente, su visita guiada en lo que es posiblemente su obra más personal hasta la fecha. O al menos la primera parte: Electronica 1 – The Time Machine…
THE TIME MACHINE JM JARRE AND BOYS NOIZE 3’54
(JEAN-MICHEL JARRE – ALEXANDER RIDHA)
RECORDED AT JM JARRE’S STUDIO, PARIS AND TREEHOUSE STUDIO, BERLIN
BOYS NOIZE APPEARS COURTESY OF BOYSNOIZE RECORDS
PUBLISHED BY ELECTRONICA PUBLISHING LIMITED / BOYSNOIZE PUBLISHING GMBH
Nacido en Hamburgo y establecido en Berlín, el productor y Dj de 32 años, Alexander Ridha, es uno de los músicos de electrónica más importantes de la última década. Su trabajo con artistas de la talla de Daft Punk o David Lynch ha consolidado su reputación.
Jean-Michel Jarre: «Desde la infancia he tenido un vínculo especial con Berlín. Un familiar mío vivió allí, trabajaba para la armada francesa y solía visitarle a menudo. Así que para mí es interesante comenzar el álbum con un tema de música electrónica francesa y alemana que se empezó a escuchar en la Europa Continental y que, al principio, no tenía nada que hacer en América. Boys Noize es la siguiente generación de esa música electrónica alemana, es la pureza de un niño de la escena de Berlín, esa pureza tan importante. Alex vive en ese doble mundo: una mitad que le hace ser muy ruidoso y otra que le hace ser muy musical. Tiene un gran sentido de la estructura y las melodías y un buen enfoque ruidoso, cuando se trata de percusión. Con esta canción quería darle un inicio con fuerza a la primera parte del álbum Electronica, como una Máquina del Tiempo que nos lleva de viaje».
GLORY JM JARRE AND M83 4’12
(JEAN-MICHEL JARRE – ANTHONY GONZALEZ)
RECORDED AT JM JARRE’S STUDIO, PARIS AND M83’S STUDIO, LOS ANGELES
PUBLISHED BY ELECTRONICA PUBLISHING LIMITED / DELABEL EDITIONS
Anthony González, asentado en Los Ángeles, formó el grupo M83 en Antibes, Francia y posteriormente lanzó seis álbumes, entre ellos el doble álbum Hurry Up We’re Dreaming, que fue el más melódico y exitoso. Entre sus temas, se incluye la banda sonora de la película Oblivion, protagonizada por Tom Cruise.
Jean-Michel Jarre: «La primera vez que escuché la oscuridad de M83, al estilo Pink Floyd y esas cualidades etéreas fue en su primer álbum (M83, publicado en 2001). Son canciones largas, creadas de una manera casi sinfónica, me encantó. No es una coincidencia que hiciera música de cine durante esos días, supongo que él y yo nos parecemos porque ambos tendemos a pensar primero en las melodías, para después escribir el resto del tema en torno a ellas. Anthony estaba de los primeros en mi lista de colaboradores porque trabaja con la voz, pero no en el sentido de que la voz cuente una historia. Es más orgánico que eso, la voz puede determinar el estado de ánimo. Los dos queríamos crear un himno positivo, épico, lo cual nos resultó muy difícil, para nosotros siempre había sido más fácil ser desconocidos y oscuros. Pero Glory superó todas las expectativas, ya que transmite esa dualidad: es positiva y oscura al mismo tiempo».
CLOSE YOUR EYES JM JARRE AND AIR 6’15
(JEAN-MICHEL JARRE – NICOLAS GODIN – JEAN-BENOÎT DUNCKEL)
RECORDED AT JM JARRE’S STUDIO, PARIS AND AIR‘S ATLAS STUDIO
ADDITIONAL PRODUCTION AT PARAMOUNT STUDIOS, LOS ANGELES.
MIXED BY JEAN-MICHEL JARRE AT JM JARRE’S STUDIO, PARIS
PUBLISHED BY ELECTRONICA PUBLISHING LIMITED / REVOLVAIR
Provenientes de Versalles, el dúo francés formado por Nicolas Godin y Jean-Benoit Dunckel adaptó los sonidos de la década de los 70 para llegar a los ritmos elegantes y sensuales que definieron su histórico debut, Moon Safari en 1998. Desde entonces, su sonido ha seguido evolucionando de manera sorprendente.
Jean-Michel Jarre: «Es muy sencillo: El dúo Air y yo compartimos este enfoque francés con respecto a la música electrónica. Normalmente, la música electrónica alemana es bastante robótica y tiene una visión más fría de la tecnología; el grupo Kraftwek es un ejemplo de ello. La música electrónica francesa es más impresionista, Air y yo nos parecemos bastante en la manera de hacer música. En este tema quería el sonido puro de Air, quizás con el uso de un vocoder. Siempre dijimos que si hiciéramos algo juntos debía ser algo más que una fusión de nuestros sonidos. Se nos ocurrió la idea de utilizar los instrumentos de las últimas cinco décadas empezando por la tecnología pionera usada por Pierre Schaeffer, pasando después al primer Moog, el primer sintetizador de los años 80, el Fairlight y hasta la tecnología de hoy en día con los plugins. Y eso es lo que hicimos. Les di la estructura sobre la que crearon la orquestación y luego, los tres unimos fuerzas en el estudio. Para mí fue divertido sentirme parte de una banda».
AUTOMATIC (PART 1) JM JARRE AND VINCE CLARKE 3’06
AUTOMATIC (PART 2) JM JARRE AND VINCE CLARKE 3’03
(JEAN-MICHEL JARRE – VINCE CLARKE)
RECORDED AT NOMAD STUDIOS, WEST HOLLYWOOD ; JM JARRE’S STUDIO. PARIS AND VINCE CLARKE’S STUDIO IN
BROOKLYN, NEW YORK
VINCE CLARKE APPEARS COURTESY OF MUTE RECORDS
PUBLISHED BY ELECTRONICA PUBLISHING LIMITED / MUSICAL MOMENTS (EUROPE) LIMITED
Vince Clarke, nacido en Londres, fundador del Depeche Mode, experimentó un gran éxito pop con Alison Moyet con el álbum Yazoo, antes de formar el legendario dúo de synth-pop Erasure, con el cantante Andy Bell en 1985 – alcanzando el número 30 de la lista del Reino Unido, Top 30 hits, durante las últimas tres décadas.
Jean-Michel Jarre: «Otro gran paso en la música electrónica fue el Synth electro-pop británico de los años 80. El synth invade el pop con un estilo muy británico. En un extremo está Vince Clarke y en el otro Gary Numan. Vince es claramente el sonido original de Depeche Mode, su música tiene una energía fuerte y precisa. Es como el pintor Jackson Pollock al estilo tecno. Su sonido tiene un cierto puntillismo que resuena dentro de mí, y ambos tenemos esta pasión y obsesión por la música electrónica.
Fui a verle a Brooklyn con dos pruebas y mientras trabajábamos con ellas decidimos unirlas para hacer un tema. En realidad, Vince es un músico muy sofisticado pero tiene un estilo punky con los sintetizadores que le da ese toque diferente. Trabajando con él descubrí a un gran ser humano. A la hora de pensar en la canción que queríamos hacer, queríamos que la música viniera de ambos mundos: el lado abstracto y melódico que tengo yo, y el mundo sonoro, contundente y preciso tan típico de Vince. Las dos partes encajaron a la perfección y creo que esta canción es un balance perfecto de ambos».
IF..! JM JARRE AND LITTLE BOOTS 3’13
JEAN-MICHEL JARRE / VICTORIA HESKETH)
RECORDED AT JM JARRE’S STUDIO, PARIS ; NOMAD STUDIOS, WEST HOLLYWOOD AND BEN CHETWOOD’S STUDIO, LONDON
PUBLISHED BY ELECTRONICA PUBLISHING LIMITED / VICTORIA HESKETH (COPYRIGHT CONTROL)
Nacida en Lancashire y con una formación clásica de cantante, la compositora de electro pop y DJ británica, Victoria Hesketh, se mueve entre dos mundos: el pop puro y el conceptualismo más profundo. Ahora, con tres álbumes en su carrera, ha puesto en marcha su propio sello, On Repeat, para su último álbum Working Girls.
Jean-Michel Jarre: «Descubrí a Victoria en YouTube porque alguien me dijo que había visto a una niña jugando con un arpa láser, al parecer, en homenaje a mi arpa láser. Después, leí en alguna parte que creó su primer álbum en la cocina, tal y como yo lo hice con Oxygene, por lo que decidí investigar más y me encantó lo que encontré, su forma de concebir y crear música. El arpa láser era un buen vínculo personal, pero estaba seguro de que podíamos hacer un buen tema de electro-pop juntos. La canción está llena de sonidos locos que vienen y van, pero muy bien llevados por la energía y el humor de Victoria. Victoria no es sólo una artista y compositora de éxito, sabe mucho sobre el mundo electrónico, siento que es como una hermana pequeña. Sé que va a hacer grandes cosas, tiene muchas ideas interesantes. No es sólo música. Cuando se trata de los efectos visuales, tiene en la cabeza una idea exacta de qué quiere hacer y cómo quiere hacerlo».
IMMORTALS JM JARRE AND FUCK BUTTONS 4’24
(JEAN-MICHEL JARRE – BENJAMIN POWER – ANDREW HUNG)
RECORDED AT JM JARRE’S STUDIO, PARIS ; CHATEAU MARMONT, LOS ANGELES AND RAK STUDIOS, LONDON
PUBLISHED BY ELECTRONICA PUBLISHING LIMITED / BENJAMIN POWER (COPYRIGHT CONTROL) / ANDREW HUNG (COPYRIGHT CONTROL)
El dúo de Bristol, formado por Andrew Hung y Benjamin John, le puso banda sonora a parte de la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, en la ceremonia se escucharon dos de sus canciones. A diferencia de esa exposición masiva, ha sido el denso muro del dúo, esa barrera implacable de sonido lo que ha caracterizado sus tres álbumes.
Jean-Michel Jarre: «Existe un milagro en la música, cuando en un océano de sonidos puedes centrarte en unos pocos músicos, emitiendo un sonido que se reconoce al instante. Fuck Buttons tiene ese sonido. Puedes escucharlos durante 30 segundos y enseguida sabes que son ellos. Crean este muro de sonido que es increíble. Su visión es a la vez futurista y contemporánea. Crean lo que sólo puedo llamar sonidos químicos distorsionados, raros y antiguos. Este dúo es muy visual también, por lo que la conexión entre nosotros fue instantánea y no tuvimos ningún problema trabajando juntos. Todo fluía. Teníamos la misma visión de lo que se debía hacer, pero a medio camino, antes de terminar la canción dijimos: “Esta canción nos hace pensar en un hombre en la cima de una montaña. A través de una tormenta de viento, oye una vorágine de sonidos procedentes de la montaña y de las ciudades del valle de abajo”. Compartíamos la misma visión en cada momento, era muy extraño. Después de eso, trabajé con esa imagen y esa sensación en la mente. Es una canción que tiene fuerza y energía por lo que sentíamos en aquel momento. Es genial transmitir ese ambiente del espacio».
JEAN-MICHEL JARRE AND MOBY - SUNS HAVE GONE
SUNS HAVE GONE TRACK STORY
SUNS HAVE GONE JM JARRE AND MOBY 5’55
(JEAN-MICHEL JARRE / RICHARD MELVILLE HALL)
RECORDED AT JM JARRE’S STUDIO, PARIS AND MOBY’S STUDIO, LOS ANGELES
MOBY APPEARS COURTESY OF LITTLE IDIOT
PUBLISHED BY ELECTRONICA PUBLISHING LIMITED / LITTLE IDIOT MUSIC
Uno de los primeros músicos americanos que llevó la música electrónica a la escena comercial en Estados Unidos; el punk de Moby ha influido en su perspectiva sin encadenar su ambiciosa visión de la música. Su nostalgia sigue estando presente en su música, toda su carrea y sus hasta ahora 12 álbumes.
Jean-Michel Jarre: «Soy un fan absoluto de la música de Moby. Tengo casi todo lo que ha hecho. No sólo tiene un estilo definido, tiene casi un color definido de la música que hace. No sólo es la forma en la que canta, también son los acordes y las armonías que utiliza. Siempre me trasladaba cuando escuchaba lo que él hacía. Esta canción es muy Proustian en emoción y en la letra. Musicalmente, tenía en mente construir un atmosfera hipnótica e inquietante, y usé para ello un tiempo 6/4. La canción es muy Moby, porque llegué a él con una demo que sólo podía ser para él… hemos rediseñado su voz ligeramente porque quería casi un efecto 3D en ella. No hay profundidad en la fuerza de su voz, y es lo que realmente funciona en la canción. Creo que él está muy feliz también con el resultado de lo hicimos juntos».
JEAN-MICHEL JARRE AND GESAFFELSTEIN - CONQUISTADOR
CONQUISTADOR JM JARRE AND GESAFFELSTEIN 3’09
(JEAN-MICHEL JARRE – MIKE LEVY)
RECORDED AT JM JARRE’S STUDIO, PARIS ; NOMAD STUDIOS, WEST HOLLYWOOD AND GESAFFELSTEIN’S STUDIO, PARIS
GESAFFELSTEIN APPEARS COURTESY OF PARLOPHONE – WARNER MUSIC FRANCE, A WARNER MUSIC COMPANY
PUBLISHED BY ELECTRONICA PUBLISHING LIMITED / SAVOIR-FAIRE
El artista de techno francés Gesaffelstein (también conocido como Mike Lévy) es el enfant terrible de la música electrónica actual. Su impresionante producción también se ha combinado con remezclas para Lana Del Rey o Phoenix y su trabajo de producción en Yeezus de Kanye West.
Jean-Michel Jarre: «Mike es de mi ciudad natal, Lyon, así que me gusta pensar que hay un oscuro vinculo genético. Estoy sorprendido de que a una edad tan joven haya producido un trabajo tan preciso, y esa forma extrema de producir sonido. Él es oscuro, minimalista con el sonido, pero también tiene un increíble sentido de la sexualidad. Tenemos un enfoque de la música electrónica muy similar, nos gustan muchos los espacios en los sonidos. Y lo que es mejor, Mike sabe exactamente lo que quiere y lo que no quiere, y eso es bastante raro. El resultado de nuestro trabajo es una canción minimalista. Él me dijo que pensaba que todos los que conocen nuestra música reconocerán al instante que parte de la canción viene de mí, y que parte viene de él. Es una de los temas más oscuros del álbum, tiene algo gótico, casi religioso, y me encanta el ambiente que crea».
JEAN-MICHEL JARRE AND PETE TOWNSHEND - TRAVELATOR PT.2
TRAVELATOR (PART 2) JM JARRE AND PETE TOWNSHEND 3’10
(JEAN-MICHEL JARRE / PETE TOWNSHEND)
RECORDED AT JM JARRE STUDIOS PARIS, NOMAD STUDIOS, WEST HOLLYWOOD,
PETE TOWNSHEND’S VOCALS AND GUITAR RECORDED AT THE WICK,RICHMOND,
ENGINEER MYLES CLARKE, SIMON TOWNSHEND BACKING VOCALS
PUBLISHED BY ELECTRONICA PUBLISHING LIMITED / SPIRIT ONE MUSIC
El que fue cantante principal de The Who durante cinco décadas, Pete Townshend, es un hombre que al que le encanta vivir en el estudio y experimentar con el sonido. Si su banda ha ayudado a definir la música rock, Townshend también ha introducido el conceptualismo de alta gama y los elementos electrónicos al género.
Jean-Michel Jarre: «Pete y yo no habíamos cruzado pero nunca nos habíamos conocido realmente. No tenía ni idea de que su grupo había estado interesado en trabajar conmigo, pero siempre me sentí muy cerca de la música de Pete por muchas razones. Una de ellas fue su introducción de secuencias y sintetizadores modulares en la música que el hizo con The Who en canciones como Baba O’Riley. La gente pasa por alto esa contribución al mundo de la música electrónica. Baba O’Riley fue particularmente un tributo a Terry Riley para quien preparé algunas canciones, cuando era un adolescente que intentaba conseguir algo de dinero. Siempre amé el concepto de Pete y el hecho de que el realmente introdujo la idea del ‘rock ópera’, pero él tenía un enfoque punk muy loco, muy sinfónico. Cuando finalmente nos reunimos y le enseñé las demos que tenía para él, pasamos todo el día en su casa hablando de lo que teníamos que hacer».
Le expliqué a Pete que quería transmitir una fantasía que tengo de su espíritu y el trabajo con The Who: la complejidad, la rebelión y la diversión también y que todo lo que creáramos juntos debía ser algo que pudiéramos sentir como una mini electro-opera. Lo que yo le traje a él estaba bastante avanzado y me dijo: «Así que voy a ser tu autor, añado algunos riffs ¡y listo!». Yo estaba muy emocionado. El resultado superó mis expectativas… terminamos la canción en 10 minutos, 3 partes, electro-opera era un viaje loco a través del universo de un personaje llamado Max. Pete me dio mucho en esta pieza, su imaginación salvaje, su drama, su oscuro sentido del humor británico, su voz cruda y poderosa y su sonido. La Parte 2 ya está en el álbum y dará a conocer el electro-tríptico completo como se merece.
JEAN-MICHEL JARRE AND TANGERINE DREAM - ZERO GRAVITY
ZERO GRAVITY JM JARRE AND TANGERINE DREAM 7’12
(JEAN-MICHEL JARRE / EDGAR FROESE)
RECORDED AT JM JARRE’S STUDIO, PARIS AND EASTGATE STUDIO, VIENNA
TANGERINE DREAM APPEARS COURTESY OF EASTGATE MUSIC AND ARTS
PUBLISHED BY ELECTRONICA PUBLISHING LIMITED / E@STGATE MUSIC INC.
Como una de las bandas que contribuyó a definir la música electrónica alemana que se desarrolló a finales de los años 60 y en adelante, toda la carrera de Tangerine Dream es enorme e inspiradora. La muerte de uno de los fundadores, Edgar Froese, poco después de la grabación de esta canción, significa que Zero Gravity es un canto la vida.
Jean-Michel Jarre: «Esta es una canción épica, en muchos sentidos… el último trabajo conjunto de Tangerine Dream antes de la muerte de Edgar. Nunca antes había conocido a Edgar y estoy muy contento de haberlo podido conocer, y haber podido trabajar juntos. Este viaje con Electronica tenía que incluir a Tangerine Dream, una de las formaciones más fuertes de la música electrónica. Fui hasta casa de Edgar, a 10 millas de Viena, para compartir mis ideas con él. Pasamos el día allí y de después el resto de la banda se unió y rápidamente nos pusimos a trabajar en ello. Compartimos un enfoque similar para hacer música, y además, sabían cómo introducir su ADN dentro de mi demo, y combinar así nuestros espíritus. Zero Gravity es un tributo a la música electrónica europea, a Tangerine Dream, y sobre todo a Edgar».
JEAN-MICHEL JARRE AND LAURIE ANDERSON - RELY ON ME
RECORDED AT JM JARRE’S STUDIO, PARIS AND PARAMOUNT STUDIOS, LOS ANGELES
PUBLISHED BY ELECTRONICA PUBLISHING LIMITED / DIFFICULT MUSIC
Artista, compositora e inventora de instrumentos electrónicos, Laurie Anderson es la gran dama de la vanguardia americana. Junto con su difunto marido Lou Reed, ha ayudado a crear y refinar la estética estadounidense del art-rock, consiguiendo un éxito inesperado con el hit O Superman en 1981.
Jean-Michel Jarre: «Laurie y yo habíamos colaborado en el pasado, con mi álbum Zoolook y Metamorphoses. Curiosamente nunca habíamos pasado mucho tiempo juntos, sin embargo, estábamos verdaderamente conectados, de alguna forma, ella es una amiga del alma para mí. Siento una inmensa admiración por ella y por su trabajo. Ella trabaja entre el mundo del arte y de la música y siempre está explorando multitud de vías en lo que ella hace. Es una de las grandes figuras de la escena de Nueva York. Con Laurie en mente, tenía esta idea de crear una canción de amor entre un ser humano y un objeto tecnológico táctil, un Smartphone. Estuve pensando mucho sobre ello porque me di cuenta de que la mayoría de nosotros acariciamos más a menudo a nuestro teléfono que a nuestros amigos, es como tener un desliz con tu propia tecnología. A Laurie le encantó la idea. Pensé en retocar su voz mucho más, pero su interpretación era tan potente, que decidí dejarlo como estaba, sin ningún sentimiento extraño en la canción. Es casi como si estuvieras escuchando la versión femenina sensual de Hal 9000 de 2001: Odisea en el espacio cantada en el siglo XXI».
STARDUST JM JARRE AND ARMIN VAN BUUREN 4’37
(JEAN-MICHEL JARRE – ARMIN VAN BUUREN)
RECORDED AT JM JARRE’S STUDIO, PARIS AND ARMIN VAN BUUREN’S STUDIO, AMSTERDAM
PUBLISHED BY ELECTRONICA PUBLISHING LIMITED / NIMRA MUSIC (ADMINISTERED BY CLOUD 9 HOLLAND MUSIC PUBLISHING)
El productor holandés de música trance, Armin Van Buuren, ha ayudado a definir la música trance en Europa durante dos décadas. El éxito en América le ha ido siguiendo donde se ha ido estableciendo desde principios del año 2000, y no ha dejado de introducir la música de otros géneros en su trabajo.
Jean-Michel Jarre: «La música trance es una gran parte de la música electrónica, y algunos artistas de esa escena han sido influenciados por mis primeros trabajos. Me encanta y respeto a Armin por ser fiel a ese género, a ese estilo, a lo largo de toda su carrera. Él tiene ese enfoque particular con secuenciadores. Siempre me dice que fui una gran inspiración para él, que tuve una influencia en él durante su juventud con mi música y conciertos. Nos conocimos en Los Angeles y me contó su gran interés en involucrarse en este proyecto, y yo supe que era la persona adecuada. Estoy muy contento con el resultado final, la estructura tiene un emocionante poder neoclásico».
JEAN-MICHEL JARRE AND 3D(MASSIVE ATTACK) - WATCHING YOU
WATCHING YOU TRACK STORY
WATCHING YOU JM JARRE AND 3D (MASSIVE ATTACK) 4’09
(JEAN-MICHEL JARRE – ROBERT DEL NAJA – EUAN DICKINSON)
RECORDED AT JM JARRE’S STUDIO PARIS AND NOMAD STUDIOS, WEST HOLLYWOOD,
ENGINEERING, PROGRAMMING AND RECORDING BY ROBERT DEL NAJA AND EUAN DICKINSON AT UNIT 3, BRISTOL
PUBLISHED BY ELECTRONICA PUBLISHING LIMITED / ROBERT DEL NAJA (COPYRIGHT CONTROL) / EUAN DICKINSON (COPYRIGHT CONTROL)
Con influencia de Bansky y mucha carga política, Robert Del Naja (también conocido como 3D) fue un artista del grafiti que corrió con el legendario equipo de sonido de Bristol The Wild Bunch antes de formar Massive Attack en 1988. A pesar del éxito comercial de Massive Attack, su sonido seguía arraigado a la escena undreground.
Jean-Michel Jarre: «Massive Attack es la definición del sonido de los 90 para mí, y Bristol es uno de los símbolos de la música electrónica. Massive Attack introdujo un enfoque sensual a la música donde casi puedes sentir las frecuencias y el sudor. Su sonido en eterno, orgánico, incluso sexual… y eso es lo que quería transmitir en esta canción, y Robert consiguió poner de inmediato su particular firma. Cambiamos las voces, las mezclamos y las procesamos. La canción está basada en la idea de que constantemente estamos siendo observados. La gente nos espía de la misma forma que nosotros somos espías del mundo. Además él es un excelente pintor y diseño la portada del single, que realmente me encanta».
A QUESTION OF BLOOD JM JARRE AND JOHN CARPENTER 2’58
(JEAN-MICHEL JARRE – JOHN CARPENTER)
RECORDED AT JM JARRE’S STUDIO, PARIS.
ADDITIONAL RECORDING AND MIXING AT PARAMOUNT STUDIOS, LOS ANGELES AND
STORM KING STUDIOS, LOS ANGELES BY JOHN CARPENTER AND DANIEL DAVIES.
PUBLISHED BY ELECTRONICA PUBLISHING LIMITED / JOHN CARPENTER MUSIC (ASCAP) / HAUNTED MACHINE MUSIC (BMI)
El director y compositor americano John Carpenter había pasado casi cinco décadas disfrutado de hacer sentir a las personas inquietud y miedo. Su atmosfera con enfoque de suspense se corresponde con su música incluida en películas como Dark Star (1974), la serie de Halloween (desde 1978) y Christine (1983).
Jean-Michel Jarre: «John es una figura de culto actualmente. Es un maestro de las películas de terror, con fantásticas bandas sonoras que utilizan casi exclusivamente sintetizadores analógicos como Moogs, ARP… en películas como Halloween, The Fog, The Thing y Escape from New York. Pensé que sería realmente interesante involucrar a John en este proyecto. Tenía ese tema inquietante y quería que él añadiera otra melodía. Elegí el título para esta canción porque su trabajo está muy ligado con la sangre, el horror y los crímenes, pero Question of Blood es también la fusión de un ADN musical. Todos los artistas de este álbum son esencialmente parte del mismo grupo sanguíneo, parte de una familia».
THE TRAIN AND THE RIVER JM JARRE AND LANG LANG 7’13
(JEAN-MICHEL JARRE)
PIANO: LANG LANG
RECORDED AT JM JARRE’S STUDIO, PARIS
LANG LANG APPEARS COURTESY OF SONY CLASSICAL, A LABEL OF SONY MUSIC ENTERTAINMET
PUBLISHED BY ELECTRONICA PUBLISHING LIMITED
Lang Lang, el concertista de piano más destacado de su generación, de 33 años, combina destreza y técnica con la teatralidad. La fama del pianista de origen chino se ha ido extendiendo, y ha colaborado por primera vez en un proyecto de música electrónica.
Jean-Michel Jarre: «Lo que hace que Lang Lang sea único es que no es sólo un genio del piano, él explora el sonido del instrumento. Su sonido es muy sistemático e intuitivo. Para este proyecto la idea era que él tocara el piano digital. Grabamos la canción durante la Bank Holiday en París. Vino hasta mi casa y grabamos únicamente los dos solos. En este tema quería mezclar en Yin y el Yang de la música: el aspecto acústico fluido del piano con los grandes elementos mecánicos que se obtienen en la música electrónica. Mediante la mezcla de los dos, quería crear un amplio paisaje sonoro. De manera que volví a mis raíces, que se encuentran en la música electroacústica, procesando una gran cantidad de recursos naturales sonoros. Sentí que era la pieza perfecta para terminar Electronica Parte 1, además de ser un puente para el segundo álbum».
Créditos globales álbum
Producido por Jean-Michel Jarre para Music Affair Entertainment Limited
Producción ejecutiva y coordinación en Los Ángeles: Joachim Garraud
Equipo de producción: Marco Grenier, Stephane Gervais y Claude Samard
Gestión: Fiona Commins y Louis Hallonet para Aero Producciones
Asesores legales: Maximilien Jazani, Alan Lander
Administración: Edith Napias para Jean-Michel Jarre y Barnaby Southcombe para
Música Affair Entretenimiento
Electronica Publishing Limited es administrado por BMG.
Consultor especial: Jean-François Cecillon
Jean-Michel Jarre grabó en los estudios de Paramount, Los Angeles;
Estudio de JM Jarre, París; Chateau Marmont y Nomad Studios, West Hollywood
Mezclado por Jean-Michel Jarre, Joachim Garraud y Alain Courieux
en Paramount Studios, Los Angeles & Studio de JM Jarre, París
Mastering: David Dadwater para Yakuda Mastering.
Asistencia técnica: Patrick Pelamourgues y Orion Navaille.
Audio 3D: Jean-Luc Haurais, Franck Rosset,
mezclado por Jean-Michel Jarre y Maxime Bourgrer
Instrumentos y equipos utilizados para el Proyecto Electronica.
Grabación DAW: Live Ableton 9.
Ponentes: Genelec 10.31 + subwoofers, Genelec 8020 y 8010, Descalzo.