sábado, 23 de julio de 2011

Algo de los irrepetibles años ochentas


Sábado a la noche.
Ataque de años 80s.(Metido a VJ en YT tengo que poner una PL personal.) (*)
La lista sería interminable, así que voy a poner algunos vídeos que me vienen a la mente en éste momento.
Varios géneros, un poco de todo.
Otro día, más, mucho más de aquellos años.
(*)¿Fuí claro?

ZZ TOP - SHARP DRESSED MAN

TRANS X - LIVING ON VIDEO

ABC - THE LOOK OF LOVE

GINO VANELLI - BLACK CARS

DEVO - WHIP IT

DEEP PURPLE - KNOCKING AT YOUR BACK DOOR

THOMPSON TWINS - HOLD ME NOW

FRA LIPPO LIPPI - SOULDN´T HAVE TO BE LIKE THAT

THE WATERBOYS - THE WHOLE OF THE MOON

BRUCE SPRINGSTEEN - DANCING IN THE DARK

THE FIRM - RADIOACTIVE

MURRAY HEAD - ONE NIGHT IN BANGKOK

THE B 52´S - LEGAL TENDER

PINK FLOYD - LEARNING TO FLY


BRYAN ADAMS - RUN TO YOU

A-HA - TAKE ON ME




jueves, 21 de julio de 2011

Un playlist de Cat Stevens


Hoy, 21 de julio, es el cumpleaños de uno de mis más grandes ídolos de la música, CAT STEVENS, hoy conocido como Yusuf Islam.
Lo celebramos con una selección caprichosa de algunas de sus canciones que más me gustan, de tantas y tantas que ha compuesto e interpretado éste gran artista. Por Cat/Yusuf y por nosotros, sus afortunados escuchas: ¡Salud!
PEACE TRAIN

WILD WORLD

THE FIRST CUT IS THE DEEPEST

FATHER AND SON


It's not time to make a change
Just relax, take it easy
You're still young, that's your fault
There's so much you have to know
Find a girl, settle down
If you want you can marry
Look at me, I am old, but I'm happy

I was once like you are now
And I know that it's not easy
To be calm when you've found
Something going on
But take your time, think a lot
Think of everything you've got
For you will still be here tomorrow
But your dreams may not

How can I try to explain?
When I do he turns away again
It's always been the same, same old story
From the moment I could talk
I was ordered to listen
Now there's a way
And I know that I have to go away
I know I have to go

It's not time to make a change
Just sit down, take it slowly
You're still young, that's your fault
There's so much you have to go through
Find a girl, settle down
If you want you can marry
Look at me, I am old, but I'm happy

All the times that I've cried
Keeping all the things I knew inside
It's hard, but it's harder to ignore it
If they were right I'd agree
But it's them they know, not me
Now there's a way
And I know that I have to go away

I know I have to go

SITTING


DON´T BE SHY


sábado, 9 de julio de 2011

The Chemical Brothers - Dig Your Own Hole - 1997



Dig Your Own Hole es el segundo álbum del dúo británico de música electrónica The Chemical Brothers, fue publicado en el Reino Unido en abril de 1997. Con la participación de Noel Gallagher (en un muy buen tema que homenajea/imita al "Tomorrow never knows" de Beatles) y Beth Orton como vocalistas invitados.
Un álbum imprescindible junto al primero de los hermanos químicos que demostraban que había buen pulso y muchos años de su buena música por delante.

BLOCK ROCKIN´BEATS

ELEKTROBANK

SETTING SUN

WHERE DO I BEGIN

PROGRAMA
(Todas las canciones escritas por Tom Rowlands y Ed Simons, excepto donde se indique)
"Block Rockin' Beats" (Rowlands, Simons, Jesse Weaver) – 5:14
"Dig Your Own Hole" – 5:27
"Elektrobank" – 8:18
"Piku" – 4:54
"Setting Sun" (Rowlands, Simons, Noel Gallagher) – 5:29 featuring Noel Gallagher
"It Doesn't Matter" (Rowlands, Simons, Paul Conley, John Emelin, Tom Flye, Rusty Ford, Kim King) – 6:14
"Don't Stop the Rock" – 4:48
"Get Up on It Like This" (Rowlands, Simons, Quincy Jones) – 2:48
"Lost in the K-Hole" – 3:51
"Where Do I Begin" – 6:51 featuring Beth Orton
"The Private Psychedelic Reel" (Rowlands, Simons, Jonathan Donahue) – 9:28

LOST IN THE K-HOLE

viernes, 24 de junio de 2011

Pendragon - The World - 1991



"The world", es un álbum lanzado en 1991 por la banda neoprogresiva Pendragon.
El trabajo de ésta banda está impregnado de pasajes melódicos y sonoridades que delatan a las claras las influencias de Genesis, Camel  o Pink Floyd.
Por ejemplo en "Shane", una espectacular y brillante balada, el solo de guitarra de Nick Barrett contiene un fraseo que recuerda casi nota por nota al de "Time" de Pink Floyd.Lo cual no es malo en absoluto.Es preferible considerarlo un homenaje antes que un plagio ;)


BACK IN THE SPOTLIGHT

THE VOYAGER

Realmente, ésta balada es mi favorita:
SHANE
SHANE (LIVE)



PROGRAMA
01.Back In The Spotlight
02.The Voyager
03.Shane
04.Prayer
05.Queen Of Hearts
 a. Queen Of Hearts
 b. ...A Man Could Die Out Here...
 c. The Last Waltz
06.And We'll Go Hunting Deer

QUEEN OF HEARTS

CREDITOS
Bass – Peter Gee
Drums – Fudge Smith
Guitar, Vocals – Nick Barrett
Keyboards – Clive Nolan
Music By – Nick Barrett (tracks: 5c), Peter Gee (tracks: 5c)
Written-By – Nick Barrett

Artwork [Back] – Masayuki Daigo
Artwork [Cover] – Simon Williams
Producer, Mixed By – Tony Taverner
Producer, Mixed By [Ass.] – Andy Wilkinson

AND WE´LL GO HUNTING DEER

viernes, 10 de junio de 2011

Foo Fighters - Wasting light - 2011



"Wasting Light" es el séptimo álbum de estudio de los estadounidenses
Foo Fighters, publicado en abril.

ROPE

DEAR ROSEMARY

Un excelente tema y un también excelente y divertido vídeo parodiando en gran forma la película "Un día de furia".
Notables:
WALK


Para el tema "I Should Have Known" los Foo han invitado al ex compi de Grohl en Nirvana,Krist Novoselic.

I SHOULD HAVE KNOWN


TRACKLIST
01.«Bridge Burning»
02.«Rope»
03.«Dear Rosemary»
04.«White Limo»
05.«Arlandria»
06.«These Days»
07.«Back & Forth»
08.«A Matter of Time»
09.«Miss the Misery»
10.«I Should Have Known»
11.«Walk»

PERSONAL
Foo Fighters
Dave Grohl – vocales, guitarra rítmica; guitarra en "White Limo"
Chris Shiflett – guitarra, voz secundaria
Pat Smear – guitarra rítmica
Nate Mendel – bajo
Taylor Hawkins – batería, percusión, vocales
Músicos adicionales
Bob Mould – guitarra y voz secundaria en "Dear Rosemary", voz secundaria en "I Should Have Known"
Krist Novoselic – bajo y acordeón en "I Should Have Known"
Rami Jaffee – teclados en "Bridge Burning" y "Rope", mellotrón en "I Should Have Known", órgano en "Walk"
Jessy Greene – violín en "I Should Have Known"
Fee Waybill – voz secundaria en "Miss the Misery"
Butch Vig − percusión en "Back & Forth"
Drew Hester − percusión en "Arlandria"

"White Limo", uno de los cortes de difusión, es también de los que más me gustan y me sirve de "despertador"...
Y si, ese señor que conduce la "limo" es Lemmy "Motörhead" Kilmister...
Bye...

WHITE LIMO

miércoles, 25 de mayo de 2011

Fleetwood Mac - Then play on - 1969


Then Play On —en español: Entonces juguemos— es el tercer álbum de estudio de la banda británica de rock Fleetwood Mac, publicado en 1969 a través de Reprise Records. El título fue tomado de la comedia Noche de reyes de William Shakespeare, exactamente de la línea de apertura del Duque Orsino; «if the music be the food of love, then play on».
Es el último trabajo de estudio que participa el fundador y guitarrista Peter Green, como también el primero del tercer guitarrista Danny Kirwan. Cabe mencionar que en los créditos es colocado Jeremy Spencer, sin embargo en una entrevista realizada a Mick Fleetwood comentó que «solo hizo algunas cosas en el piano».
Obtuvo el puesto 109 en la lista Billboard 200 de los Estados Unidos y la sexta posición en los UK Albums Chart en el Reino Unido. Además del disco se extrajo el tema «Oh Well» como sencillo promocional, que alcanzó la posición cincuenta y cinco en los Billboard Hot 100, convirtiéndose en el primer senciilo de la banda en entrar en esa lista y en el país inglés subió hasta el segundo lugar de la lista UK Singles Chart.
Por otro lado, cabe mencionar que en la edición estadounidense no se incluyeron los temas «Without You» y «One Sunny Day» ya que habían sido puestos en el álbum English Rose, el cual se lanzó solo ocho meses antes en dicho país.
La imagen que aparece en la portada del disco es un hombre desnudo cabalgando sobre un caballo blanco, que se extrajó de un mural llamado Mural de pinturas domésticas del año 1901 creado por el artista inglés Maxwell Armfield.5 En febrero de 1917, la revista The Countryside publicó por primera vez la obra en una de sus ediciones y en ella se afirmó que se realizó originalmente para decorar un comedor de una mansión londinense.

COMING YOUR WAY

SEARCHING FOR MADGE

BEFORE THE BEGINNING

SHOW BIZ BLUES

TRACKLIST
01.«Coming Your Way»
02.«Closing My Eyes»
03.«Showbiz Blues»
04.«My Dream»
05.«Underway»
06.«Oh Well»
07.«Although the Sun is Shining»
08.«Rattlesnake Shake»     
09.«Searching for Madge»
10.«Fighting for Madge»
11.«When You Say»
12.«Like Crying»
13.«Before the Beginning»

FLEETWOOD MAC
Peter Green: voz, guitarra, armónica y cello en «Oh Well»
Jeremy Spencer: piano en «Oh Well»
Danny Kirwan: voz y guitarra
John McVie: bajo

Mick Fleetwood: batería


OH WELL


martes, 10 de mayo de 2011

Guy de Maupassant - La muerta

La muerta

Guy de Maupassant

¡La había amado desesperadamente! ¿Por qué se ama? Cuán extraño es ver un solo ser en el mundo, tener un solo pensamiento en el cerebro, un solo deseo en el corazón y un solo nombre en los labios... un nombre que asciende continuamente, como el agua de un manantial, desde las profundidades del alma hasta los labios, un nombre que se repite una y otra vez, que se susurra incesantemente, en todas partes, como una plegaria.
Voy a contarles nuestra historia, ya que el amor sólo tiene una, que es siempre la misma. La conocí y viví de su ternura, de sus caricias, de sus palabras, en sus brazos tan absolutamente envuelto, atado y absorbido por todo lo que procedía de ella, que no me importaba ya si era de día o de noche, ni si estaba muerto o vivo, en este nuestro antiguo mundo.

Y luego ella murió. ¿Cómo? No lo sé; hace tiempo que no sé nada. Pero una noche llegó a casa muy mojada, porque estaba lloviendo intensamente, y al día siguiente tosía, y tosió durante una semana, y tuvo que guardar cama. No recuerdo ahora lo que ocurrió, pero los médicos llegaron, escribieron y se marcharon. Se compraron medicinas, y algunas mujeres se las hicieron beber. Sus manos estaban muy calientes, sus sienes ardían y sus ojos estaban brillantes y tristes. Cuando yo le hablaba me contestaba, pero no recuerdo lo que decíamos. ¡Lo he olvidado todo, todo, todo! Ella murió, y recuerdo perfectamente su leve, débil suspiro. La enfermera dijo: "¡Ah!" ¡y yo comprendí!¡Y yo comprendí!

Me consultaron acerca del entierro pero no recuerdo nada de lo que dijeron, aunque sí recuerdo el ataúd y el sonido del martillo cuando clavaban la tapa, encerrándola a ella dentro. ¡Oh! ¡Dios mío!¡Dios mío!

¡Ella estaba enterrada! ¡Enterrada! ¡Ella! ¡En aquel agujero! Vinieron algunas personas... mujeres amigas. Me marché de allí corriendo. Corrí y luego anduve a través de las calles, regresé a casa y al día siguiente emprendí un viaje.

*

Ayer regresé a París, y cuando vi de nuevo mi habitación -nuestra habitación, nuestra cama, nuestros muebles, todo lo que queda de la vida de un ser humano después de su muerte-, me invadió tal oleada de nostalgia y de pesar, que sentí deseos de abrir la ventana y de arrojarme a la calle. No podía permanecer ya entre aquellas cosas, entre aquellas paredes que la habían encerrado y la habían cobijado, que conservaban un millar de átomos de ella, de su piel y de su aliento, en sus imperceptibles grietas. Cogí mi sombrero para marcharme, y antes de llegar a la puerta pasé junto al gran espejo del vestíbulo, el espejo que ella había colocado allí para poder contemplarse todos los días de la cabeza a los pies, en el momento de salir, para ver si lo que llevaba le caía bien, y era lindo, desde sus pequeños zapatos hasta su sombrero.

Me detuve delante de aquel espejo en el cual se había contemplado ella tantas veces... tantas veces, tantas veces, que el espejo tendría que haber conservado su imagen. Estaba allí de pie, temblando, con los ojos clavados en el cristal -en aquel liso, enorme, vacío cristal- que la había contenido por entero y la había poseído tanto como yo, tanto como mis apasionadas miradas. Sentí como si amara a aquel cristal. Lo toqué; estaba frío. ¡Oh, el recuerdo! ¡Triste espejo, ardiente espejo, horrible espejo, que haces sufrir tales tormentos a los hombres! ¡Dichoso el hombre cuyo corazón olvida todo lo que ha contenido, todo lo que ha pasado delante de él, todo lo que se ha mirado a sí mismo en él o ha sido reflejado en su afecto, en su amor! ¡Cuánto sufro!

Me marché sin saberlo, sin desearlo, hacia el cementerio. Encontré su sencilla tumba, una cruz de mármol blanco, con esta breve inscripción:

«Amó, fue amada y murió.»

¡Ella está ahí debajo, descompuesta! ¡Qué horrible! Sollocé con la frente apoyada en el suelo, y permanecí allí mucho tiempo, mucho tiempo. Luego vi que estaba oscureciendo, y un extraño y loco deseo, el deseo de un amante desesperado, me invadió. Deseé pasar la noche, la última noche, llorando sobre su tumba. Pero podían verme y echarme del cementerio. ¿Qué hacer? Buscando una solución, me puse en pie y empecé a vagabundear por aquella ciudad de la muerte. Anduve y anduve. Qué pequeña es esta ciudad comparada con la otra, la ciudad en la cual vivimos. Y, sin embargo, no son muchos más numerosos los muertos que los vivos. Nosotros necesitamos grandes casas, anchas calles y mucho espacio para las cuatro generaciones que ven la luz del día al mismo tiempo, beber agua del manantial y vino de las vides, y comer pan de las llanuras.

¡Y para todas estas generaciones de los muertos, para todos los muertos que nos han precedido, aquí no hay apenas nada, apenas nada! La tierra se los lleva, y el olvido los borra. ¡Adiós!

Al final del cementerio, me di cuenta repentinamente de que estaba en la parte más antigua, donde los que murieron hace tiempo están mezclados con la tierra, donde las propias cruces están podridas, donde posiblemente enterrarán a los que lleguen mañana. Está llena de rosales que nadie cuida, de altos y oscuros cipreses; un triste y hermoso jardín alimentado con carne humana.

Yo estaba solo, completamente solo. De modo que me acurruqué debajo de un árbol y me escondí entre las frondosas y sombrías ramas. Esperé, agarrándome al tronco como un náufrago se agarra a una tabla.

Cuando la luz diurna desapareció del todo, abandoné el refugio y eché a andar suavemente, lentamente, silenciosamente, hacia aquel terreno lleno de muertos. Anduve de un lado para otro, pero no conseguí encontrar de nuevo la tumba de mi amada. Avancé con los brazos extendidos, chocando contra las tumbas con mis manos, mis pies, mis rodillas, mi pecho, incluso con mi cabeza, sin conseguir encontrarla. Anduve a tientas como un ciego buscando su camino. Toqué las lápidas, las cruces, las verjas de hierro, las coronas de metal y las coronas de flores marchitas. Leí los nombres con mis dedos pasándolos por encima de las letras. ¡Qué noche! ¡Qué noche! ¡Y no pude encontrarla!

No había luna. ¡Qué noche! Estaba asustado, terriblemente asustado, en aquellos angostos senderos entre dos hileras de tumbas. ¡Tumbas! ¡Tumbas! ¡Tumbas! ¡Sólo tumbas! A mi derecha, a la izquierda, delante de mí, a mi alrededor, en todas partes había tumbas. Me senté en una de ellas, ya que no podía seguir andando. Mis rodillas empezaron a doblarse. ¡Pude oír los latidos de mi corazón! Y oí algo más. ¿Qué? Un ruido confuso, indefinible. ¿Estaba el ruido en mi cabeza, en la impenetrable noche, o debajo de la misteriosa tierra, la tierra sembrada de cadáveres humanos? Miré a mi alrededor, pero no puedo decir cuánto tiempo permanecí allí. Estaba paralizado de terror, helado de espanto, dispuesto a morir.

Súbitamente, tuve la impresión de que la losa de mármol sobre la cual estaba sentado se estaba moviendo. Se estaba moviendo, desde luego, como si alguien tratara de levantarla. Di un salto que me llevó hasta una tumba vecina, y vi, sí, vi claramente cómo se levantaba la losa sobre la cual estaba sentado. Luego apareció el muerto, un esqueleto desnudo, empujando la losa desde abajo con su encorvada espalda. Lo vi claramente, a pesar de que la noche estaba oscura. En la cruz pude leer:

«Aquí yace Jacques Olivant, que murió a la edad de cincuenta y un años. Amó a su familia, fue bueno y honrado y murió en la gracia de Dios.»

El muerto leyó también lo que había escrito en la lápida. Luego cogió una piedra del sendero, una piedra pequeña y puntiaguda, y empezó a rascar las letras con sumo cuidado. Las borró lentamente, y con las cuencas de sus ojos contempló el lugar donde habían estado grabadas. A continuación, con la punta del hueso de lo que había sido su dedo índice, escribió en letras luminosas, como las líneas que los chiquillos trazan en las paredes con una piedra de fósforo:

«Aquí yace Jacques Olivant, que murió a la edad de cincuenta y un años. Mató a su padre a disgustos, porque deseaba heredar su fortuna; torturó a su esposa, atormentó a sus hijos, engañó a sus vecinos, robó todo lo que pudo y murió en pecado mortal.»

Cuando hubo terminado de escribir, el muerto se quedó inmóvil, contemplando su obra. Al mirar a mi alrededor vi que todas las tumbas estaban abiertas, que todos los muertos habían salido de ellas y que todos habían borrado las líneas que sus parientes habían grabado en las lápidas, sustituyéndolas por la verdad. Y vi que todos habían sido atormentadores de sus vecinos, maliciosos, deshonestos, hipócritas, embusteros, ruines, calumniadores, envidiosos; que habían robado, engañado, y habían cometido los peores delitos; aquellos buenos padres, aquellas fieles esposas, aquellos hijos devotos, aquellas hijas castas, aquellos honrados comerciantes, aquellos hombres y mujeres que fueron llamados irreprochables. Todos ellos estaban escribiendo al mismo tiempo la verdad, la terrible y sagrada verdad, la cual todo el mundo ignoraba, o fingía ignorar, mientras estaban vivos.

Pensé que también ella había escrito algo en su tumba. Y ahora, corriendo sin miedo entre los ataúdes medio abiertos, entre los cadáveres y esqueletos, fui hacia ella, convencido de que la encontraría inmediatamente. La reconocí al instante sin ver su rostro, el cual estaba cubierto por un velo negro; y en la cruz de mármol donde poco antes había leído:

«Amó, fue amada y murió.»

Ahora leí:

«Habiendo salido un día de lluvia para engañar a su amante, pilló una pulmonía y murió.»

Parece que me encontraron al romper el día, tendido sobre la tumba, sin conocimiento.